«Desde los albores de la civilización, el ser humano ha buscado descubrir los secretos de la naturaleza, comprender las leyes que gobiernan el universo y encontrar el significado profundo de su propia existencia.

La tradición rosacruz representa una de las expresiones más interesantes de esa búsqueda espiritual y filosófica, reuniendo elementos del hermetismo, la alquimia, la cábala, el misticismo cristiano y la filosofía natural.

La Rosa representa, en una de sus interpretaciones simbólicas, el florecimiento de la conciencia; la Cruz representa la condición humana y el escenario donde se desarrolla el trabajo de transformación.

El verdadero trabajo del estudiante rosacruz comienza cuando comprende que el conocimiento exterior debe acompañarse del perfeccionamiento interior.

Estudiar es despertar; comprender es transformar; y vivir de acuerdo con la sabiduría es convertir el conocimiento en virtud.

Que este camino nos conduzca hacia una comprensión más profunda de nosotros mismos, de la naturaleza y de los principios universales que sustentan la existencia».