«La Masonería no debe entenderse únicamente como una institución de carácter fraternal, sino también como una escuela de pensamiento, reflexión y perfeccionamiento humano.

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado nos propone un camino de estudio en el que el símbolo se convierte en lenguaje, la filosofía en instrumento de conocimiento y el trabajo interior en fundamento de transformación.

Cada enseñanza constituye una invitación a examinar nuestra propia conciencia, dominar nuestras imperfecciones, cultivar la virtud y aproximarnos progresivamente al conocimiento de la verdad.

Porque el verdadero templo que el iniciado está llamado a construir no es solamente aquel que se levanta con piedras, sino aquel que se edifica en el interior del ser humano».